Anemia en el embarazo

Qué es anemia

La anemia es una reducción de la concentración de la hemoglobina  en la sangre. La hemoglobina es una proteína en los glóbulos rojos que transporta oxígeno a través del cuerpo.

En algunos países como México la anemia en mujeres embarazadas es un problema de salud pública importante porque aumenta la susceptibilidad a desarrollar alteraciones como malformaciones congénitas, prematurez y bajo peso al nacer.

Causas de anemia en el embarazo

  • Deficiencia de hierro. Durante el embarazo se requiere una mayor cantidad de hierro para cubrir las necesidades del volumen sanguíneo creciente del feto en desarrollo y de la placenta, así que, si una mujer no tiene una reserva de hierro adecuada puede desarrollar anemia por deficiencia de hierro. Esto se puede deber a la presencia de parásitos, hemorragias accidentales, enfermedades crónicas que incrementen las pérdidas de hierro o por sangrados menstruales muy abundantes.
  • Deficiencia de vitamina B12. La  vitamina es necesaria para la formación de glóbulos rojos y síntesis de proteínas. Una dieta deficiente en alimentos como la leche, carne, huevos y aves, como en el caso de las mujeres vegetarianas, puede facilitar la deficiencia de esta vitamina.
  • Deficiencia de ácido fólico. Este compuesto, junto con el hierro y la vitamina B12 es necesario para la formación de glóbulos rojos. Dado que el ácido fólico se encuentra en los mismos alimentos que el hierro, ambas deficiencias suelen presentarse simultáneamente. Sin embargo, la deficiencia de ácido fólico también puede deberse a  factores genéticos. Dado que estos factores genéticos son frecuentes, es conveniente que todas las mujeres tomen un suplemento de ácido fólico al menos tres meses antes de la concepción.

Síntomas de anemia

En muchos casos la anemia no causa ningún síntoma o tiene signos poco claros, a menos que la hemoglobina se encuentre muy baja, en cuyo caso la mujer puede presentar:

  • Palidez de la piel, labios, uñas y parte inferior de los párpados
  • Fatiga
  • Vértigo o mareo
  • Dificultad para respirar
  • Taquicardia (latidos rápidos del corazón)

Consecuencias de la anemia en el embarazo

  • Aumento del riesgo de mortalidad materna
  • Retardo del crecimiento intrauterino
  • Cansancio y apatía que dificulta el cuidado de sí mima y del bebé
  • Infecciones
  • Niños de bajo peso al nacer
  • Parto pretérmino

Factores de riesgo para padecer anemia durante el embarazo

  • Multiparidad
  • Intervalos de menos de 2 años entre un embarazo y el siguiente
  • Antecedente de menstruaciones abundantes
  • Dieta pobre en hierro
  • Adolescencia
  • Presencia de parásitos

Cómo prevenir la anemia

  • Llevar una alimentación adecuada desde antes del embarazo incluyendo alimentos ricos en hierro, vitamina B12 y ácido fólico  como carnes, aves, verduras de horas verdes, frijoles, panes y cereales adicionados con hierro.
  • Incluir en la dieta alimentos ricos en vitamina C que promueven la absorción de hierro.
  • Durante el embarazo, es posible que una alimentación correcta no sea suficiente para prevenir la anemia.  La suplementación con hierro puede ser necesaria.
  • Tomar un suplemento de ácido fólico desde que se planea el embarazo.
  • Hacerse chequeos médicos antes del embarazo y durante éste.

 

 

Dieta para una piel saludable

Así como muchos otros aspectos de nuestra salud, una piel hermosa y radiante empieza con una dieta saludable.

Así que antes de correr a comprar los más novedosos productos de belleza, comienza por asegurar que tu dieta sea rica en:

  1. Agua. Para que tu piel esté en forma debes mantener un adecuado estado de hidratación. Procura tomar al menos 8 vasos de agua al día.
  2. Selenio. El selenio es un mineral que ayuda a proteger  las células de la piel contra el daño de los radicales libres. Algunas buenas fuentes de selenio son las nueces de Brasil, champiñones, camarones, cordero, bacalao, atún, salmón, carne de res cocida, pavo, sardinas, cangrejo y pasta de trigo integral.
  3. Antioxidantes. Estas sustancias hacen más lento el daño producido por los radicales libres en las células. Este daño celular contribuye con la aparición de los signos de envejecimiento en la piel. Algunas alimentos ricos en antioxidante son las frutas y verduras, especialmente las de colores fuertes como las fresas, zarzamoras, arándanos, betabeles, espinacas, tomates, zanahorias, etc.
  4. Vitamina A. Este nutrimento ayuda a mantener bien hidratadas las capas internas de la piel. Algunas bunas fuentes son las zanahorias, el melón y las verduras de hojas verdes.
  5. Vitamina C. Esta vitamina también ayuda a combatir los radicales libres y a mantener saludables las fibras que dan firmeza a la piel como el colágeno y la elastina. Algunas fuentes de vitamina  C son las frutas cítricas, las guayabas, kiwis.
  6. Vitamina E. Esta es otra vitamina con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.  Se encuentra principalmente en los aceites vegetales, nueces y semillas y aceitunas.
  7. Acidos grasos omega 3. Estas grasas ayudan a la piel a mantener una barrera contra la resequedad y otros agresores y la mantienen con una apariencia más suave y joven. Se encuentran en pescados de agua fría  como el atún, salmón, macarela y sardinas.
  8. Grasas saludables. Aunque es cierto que una dieta rica en grasas saturadas no es saludable, la cantidad adecuada de grasas vegetales es necesaria para mantener la salud  y buena apariencia de la piel. El aceite de oliva, aguacate y nueces son ejemplos de alimentos con grasas saludables.
  9. Té verde. Esta excelente fuente de sustancias  antioxidantes y antiinflamatorias ya forma parte de muchos productos cosméticos, pero porqué no incluirla en la dieta.

Además, no debe faltarte el ejercicio, que al favorecer una buena circulación de la sangre también es importante para la salud de la piel.