Cómo calentar, servir y refrigerar las papillas para bebé

Es probable que muchas madres  y padres primerizos no sepan exactamente como deben manejarse las papillas para bebé, lo que puede provocar que el pequeño no las acepte o que se  ponga en riesgo su salud.

La alimentación durante el primer año de vida del bebé es de vital importancia, tanto para la salud del niño como para la formación de hábitos que durarán toda la vida. A partir de los 6 meses de edad aproximadamente, deben empezar a ofrecerse alimentos diferentes a la leche en una consistencia apropiada. A esta temprana edad el pequeño es más susceptible de sufrir enfermedades  o accidentes por un mal manejo de sus alimentos. Es por ello que, además de saber qué alimentos son los adecuados para cada edad, los padres deben poner atención hasta en los pequeños detalles, como la forma de calentar, servir y almacenar la comida del bebé.

Cómo calentar las papillas del bebé

  • Las sopas y comidas con carne son mejor aceptadas por los pequeños cuando se sirven calientitas. Si la comida no fue preparada justo antes de que se ofrezca al bebe, es recomendable calentarla un poco a baño maría. (En caso de que tenga que recurrirse a alguna comida industrializada para bebé debe destaparse el frasco antes de calentarlo).
  • El uso del horno de microondas no es lo más recomendable porque se pueden formar burbujas de vapor muy caliente que pueden provocar que el alimento se derrame o salpique o pueden quemar al bebé. Si en determinado momento es indispensable usar este sistema de calentamiento, es conveniente que se use la potencia más baja.
  • Si se ha preparado más papilla de la que el bebé podría comer en ese momento,  debe separarse sólo la cantidad que se considere suficiente para calentarla, y guardarse el resto en un recipiente bien tapado en el refrigerador.

Cómo servir los alimentos para bebé

  • Los cereales deben servirse mezclados con leche materna o de fórmula, jugo o agua. La temperatura puede individualizarse según el gusto del bebé. Generalmente, tanto la temperatura ambiente como la tibia son bien aceptadas.
  • Los jugos deben servirse a temperatura ambiente. Calentarlos haría que se pierda parte de la vitamina C.
  • Las papillas de fruta y postres pueden servirse a temperatura ambiente o temperatura del refrigerador.
  • Las comidas con verduras y carnes o sopas deben calentarse ligeramente para acentuar su sabor y para habituar al bebé a la temperatura a la que habitualmente se sirven este tipo de platillos al resto de la familia.

Cómo refrigerar las papillas para bebé

  • Cuando se va a usar menos cantidad de alimento del que se preparó o del que contiene un frasco, debe refrigerarse cuidadosamente para que conserve su calidad y sabor.
  • Cada vez debe sacarse del recipiente solo la cantidad que será usada con una cucharita bien limpia para calentarla en otro recipiente.
  • El recipiente que esté sirviendo para almacenar debe estar bien limpio, debe taparse perfectamente  y guardarse en el refrigerador.
  • Los restos de alimento que haya dejado el bebé en su plato nunca deben volver a guardarse. Deben ser desechados.
  • Es conveniente etiquetar el recipiente con la fecha de preparación de la papilla.
  • Las papillas bien almacenadas en refrigeración pueden guardarse hasta por dos días. Pasado ese tiempo deberán desecharse.

 

 

 

 

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Sobrepeso y obesidad infantil: Recomendaciones para su tratamiento

El sobrepeso y la obesidad son enfermedades que se han vuelto cada vez más comunes por lo que se dice que existe una epidemia mundial. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 en México, más del 30% de los niños tienen un exceso de peso corporal.

El sobrepeso se define como un peso corporal mayor a lo deseable para la estatura. La obesidad es un exceso de grasa corporal. Las personas con sobrepeso u obesidad tienen una mayor tendencia a padecer enfermedades y viven menos años que las personas que conservan un peso saludable.

Los niños con sobrepeso y obesidad tienen un alto riesgo de seguir padeciendo estas enfermedades en la edad adulta y  además de ver afectadas sus relaciones sociales y el desarrollo de su autoestima tienen mayor riesgo de desarrollar posteriormente hipertensión arterial, diabetes, alteraciones de colesterol y triglicéridos, problemas ortopédicos entre otras enfermedades. Por las razones anteriores es muy importante iniciar un plan para controlar el sobrepeso en los niños independientemente de su edad.

¿Es conveniente que los niños bajen de peso?

A diferencia de los adultos, en la mayoría de los niños el objetivo principal no es la pérdida de peso sino el mantenimiento del mismo. ¿Porqué el mantenimiento del peso? Porque al estar en etapa de crecimiento, las dietas que favorezcan la pérdida de peso podrían poner en riesgo el crecimiento. Por el contrario, si se logra mantener el peso estable conforme el niño va ganando estatura, poco a poco el grado de sobrepeso irá siendo menor.

¿Qué se necesita para controlar el sobrepeso y obesidad infantil?

Para lograr el mantenimiento del peso en niños se emplean diferentes estrategias enfocadas a lograr dos objetivos principales.

  • Reducir las calorías que consumen
  • Incrementar la actividad física

Recomendaciones para disminuir el consumo de calorías

Disminuir la cantidad de azúcar y grasa de la dieta es la mejor forma de reducir las calorías que los niños consumen.

Para reducir la cantidad de azúcar procura:

  • Evitar bebidas de sabor y refrescos
  • Evitar endulzar la leche
  • Preferir yogurt natural
  • Limitar el uso de mermeladas, cajeta, crema de avellanas o cacahuate
  • Servir frutas como postre
  • Limitar en cantidad y frecuencia el consumo de golosinas

Para disminuir la cantidad de grasa en la dieta:

  • Disminuye la cantidad de aceite, mantequilla y margarina que  se usa para cocinar, solo engrasa ligeramente los sartenes y utensilios.
  • Sustituye los quesos grasosos como manchego o chihuahua por quesos bajos en grasa como el panela, el fresco o el requesón.
  • Prefiere la leche descremada.
  • Disminuye la cantidad de carnes, quesos, lácteos, huevos y otros alimentos de origen animal e incrementa las cantidades de frutas, verduras y cereales.
  • Limita la cantidad de pan dulce, pastelillos y galletas con grasa, ofrece en su lugar panes integrales, avena, arroz, galletas marías o de animalitos.
  • Limita la cantidad y la frecuencia de consumo de frituras.
  • Evita agregar mayonesa, crema y aderezos cremosos a sus platillos.

Recomendaciones para incrementar la actividad física

Los niños deben realizar una hora diaria de actividad moderada a intensa para evitar o tratar el sobrepeso. La mayor parte de este ejercicio debe ser de tipo aeróbico como caminar, correr, bailar, nadar, jugar futbol, andar en bicicleta, patinar, etc. Para lograrlo algunas recomendaciones son:

  • De ser posible involucra a tu hijo o hija en actividades deportivas dirigidas en grupo.
  • De no ser posible establezcan juntos un horario fijo para hacer ejercicios en casa.
  • Los fines de semana y días libres prefieran actividades recreativas al aire libre.
  • Involucra a tu hijo o hija en tareas domésticas.
  • Limita el horario permitido para ver televisión, jugar videojuegos o usar la computadora.

¿Cómo poner en marcha un programa par controlar el sobrepeso en niños?

  • Antes que nada, todos los miembros de tu familia deben comprender que la participación y apoyo de todos y cada uno es importante para el niño con sobrepeso: ¿Cómo podría el pequeño dejar de tomar refresco si se sigue comprando en casa y los demás lo toman?
  • Solicita la ayuda de un profesional para hacer un diagnóstico correcto, establecer objetivos razonables y definir las estrategias más adecuadas.
  • Analiza junto con el profesional y el niño cuáles de las recomendaciones y estrategias mencionadas arriba pueden funcionarle bien, selecciona unas pocas (de tres a cinco)  para establecerlas como objetivos principales por algunas semanas y empiecen juntos a trabajar con ellas. Una vez logradas agreguen una o dos más. Por ejemplo, podrían elegir como primeras estrategias evitar agregar chocolate y azúcar a la leche, limitar el consumo de frituras a una vez por semana y agregar tres horas de ejercicio a la semana. Una vez que el niño se ha acostumbrado a ellas podrían agregar lavar el carro dos veces por semana (además de las otras actividades físicas) y limitar el consumo de galletas a 1 vez cada dos semanas.
  • Reconoce el esfuerzo del niño y alaba sus logros por pequeños que parezcan. Establezcan un “plan de recompensas” para mantener al niño motivado. Por ejemplo, peguen juntos una estrellita en un calendario por cada semana de objetivos cumplidos. Considera la posibilidad de un pequeño premio (que no sea comida o se relacione con ella) por cada 4 o 5 estrellitas acumuladas.
  • Vigila el peso y la estatura cada mes.
  • Nunca des medicamentos o suplementos si no son prescritos por un médico.

¿Son necesarios los productos light para los niños con sobrepeso?

Como ya se mencionó arriba, los objetivos para el tratamiento del sobrepeso de los niños son disminuir el aporte de calorías e incrementar la actividad física hasta alcanzar el mantenimiento del peso corporal. Esto puede lograrse sin necesidad de recurrir a productos light. Reducir el consumo de alimentos ricos en calorías, azúcar y grasa y sustituirlos por frutas, verduras y cereales es suficiente.

Por otro lado, acostumbrar a los niños a  comer alimentos naturales sin necesidad de endulzarlos, es un buen hábito que podría perdurar toda la vida y beneficiar a los niños a largo plazo. Existen en el mercado muy distintos tipos de productos Light. Algunos son libres de calorías, otros si aportan calorías, pero menos que un producto regular; algunos pueden ser libres de azúcar pero con cantidades moderadas a altas de grasa o por el contrario, ser bajos en grasa pero con cantidades considerables de azúcar. Siempre lee cuidadosamente las etiquetas de los productos industrializados (light o no) y enseña a tus hijos a hacerlo. Verifiquen la cantidad de grasa, azúcar, fibra y sodio que contienen. De ser necesario incluir algunos productos industrializados elijan las opciones con más fibra y menos azúcar, grasa y sodio.

Entre los endulzantes  artificiales sin calorías aprobados para los niños están el aspartame, acesulfame y sucralosa. El hecho de que estén aceptados no significa que puedan consumirse libremente. Sus efectos reales a largo plazo no están claramente comprobados. Algunos endulzantes bajos en calorías como el sorbitol que se usa en algunos dulces y gomas de mascar pueden ocasionar diarreas en los niños. Siempre lee en las etiquetas el tipo de endulzante que contienen los productos light o bajos en calorías.

Por último recuerda que el tratamiento del sobrepeso requiere un gran esfuerzo a largo plazo. Los niños con sobrepeso requieren un gran apoyo y motivación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anorexia y bulimia: Lo que todos deberíamos saber sobre estos trastornos de la alimentación

Comer es algo que la mayoría de las personas disfrutamos. Para nosotros puede significar hacer algo bueno por nuestra salud, pasar buenos ratos con la familia o los amigos. Hasta los eventos sociales involucran comida. Sin embargo, para una persona con un trastorno de la conducta alimentaria, comer puede acarrear sentimientos muy diferentes.

Todas las personas que de una u otra forma convivimos con niños y adolescentes deberíamos saber reconocer algunas señales de alerta que puedan indicar la presencia de un incipiente trastorno de la alimentación, pues una detección oportuna y un inicio temprano del tratamiento pueden hacer la diferencia entre el éxito de dicho tratamiento o la aparición de consecuencias tan graves como la muerte.

¿Qué es un trastorno de la conducta alimentaria?

Los trastornos de la conducta alimentaria más comunes son la anorexia y la bulimia.

La anorexia y la bulimia son mucho más frecuentes en mujeres, pero también los hombres pueden presentarlas y aunque son más frecuentes en la adolescencia, pueden aparecer también en otras etapas de la vida.  Las adolescentes están expuestas a muchas presiones sociales para ser delgadas, sobre todo de los medios. Estas presiones pueden ser especialmente importantes cuando alguna amiga está siguiendo una dieta o bajando de peso.

Para mantener una actitud saludable con respecto al peso corporal, es importante que los adolescentes comprendan que no todas las personas tienen un tipo de cuerpo que puede ser superdelgado. De hecho, solo unas pocas personas lo tienen. Si una persona no es superdelgada debe aprender a aceptar ese hecho y a aceptarse tal como es.

No existe una única causa para la aparición de un trastorno de este tipo. Diferentes factores pueden estar involucrados y pueden ser diferentes para cada persona. Algunos factores son:

  • Inseguridad
  • Deseo excesivo de “tener todo bajo control”
  • Una imagen corporal distorsionada (sentirse gordo) y desear un cuerpo perfecto
  • Historia familiar de depresión o trastornos de la alimentación
  • Problemas familiares severos
  • Historia de abuso sexual
  • Presión social extrema
  • Presión por actividades artísticas o deportivas como la gimnasia, ballet, etc.

La anorexia es un trastorno caracterizado por la presencia de una pérdida deliberada de peso, provocada o sostenida por el paciente, manteniéndolo por debajo del peso que se  considera normal para determinada edad y estatura con miedo desproporcionado o irracional a engordar, y con distorsión de la propia imagen corporal.

Cuando una persona tiene anorexia, su conducta cambia, especialmente en lo relacionado con la alimentación. Una persona con anorexia puede:

  • Comer solo alimentos “saludables”, que generalmente son bajos en calorías y grasa
  • Cortar sus alimentos en pedazos muy pequeños
  • Pasar más tiempo jugando con la comida en el plato que comiéndola
  • Comprar, prepara y cocinar alimentos solo para otras personas
  • Hacer ejercicio compulsivamente
  • Usar ropa suelta para esconder su cuerpo
  • Pasar menos tiempo con sus amigos y familia
  • Desarrollar rituales para alejar su mente del hambre
  • Enojarse si su rutina diaria tiene que ser modificada

La bulimia es un desorden en que la persona tiene episodios repetidos de ingesta excesiva de alimentos realizada vorazmente, es decir, grandes cantidades en poco tiempo, con sentimiento de pérdida de control durante la ingesta, provocación voluntaria de vómito y preocupación exagerada por el control del peso corporal.

Para una persona con bulimia la depresión, el aburrimiento o el enojo pueden llegar a convertirse en un atracón, en el que pueden comerse entre 3000 y 7000 calorías en unas pocas horas. Durante estos atracones la persona come como un robot, masticando y deglutiendo sin prestar atención a los sabores o sensaciones de hambre o saciedad y parando solo hasta que se acabó el alimento o el estómago duele demasiado como para seguir comiendo. Después del atracón viene el sentimiento de culpa y el miedo a engordar, por lo que la persona se purga vomitando o tomando laxantes que le causen diarrea. Después puede volver a hacer ejercicio y a seguir una dieta estricta hasta que llega un nuevo atracón.

Una persona con bulimia no tiene un completo control sobre lo que come, por lo tanto puede:

  • Tener miedo de comer con otras personas por no poder controlar su deseo de darse un atracón y aislarse
  • Comer a escondidas
  • Robar comida o esconderla
  • Gastar mucho tiempo, energía y dinero como consecuencia de su problema

Características generales de las personas con trastornos de la alimentación

  • Tienen una imagen corporal distorsionada (se ven gordos a sí mismos, aún cuando no lo son)
  • Tienen pensamientos obsesivos con respecto a los alimentos o la figura corporal
  • Padecen depresión
  • Realizan ejercicio físico en exceso
  • Pueden ser muy perfeccionistas
  • Tienen dificultad para concentrarse
  • Tienen una autoestima baja
  • Presentan conductas autodestructivas
  • Son irritables

Características particulares de las personas con anorexia o bulimia

Anorexia Bulimia
Edad: Entre 13 y 18 años Edad: Entre 15 y 25 años
Pérdida de peso severa Pequeños cambios de peso
Figura muy adelgazada Figura de apariencia normal
Personalidad rígida Personalidad desorganizada
Niegan tener hambre Aceptan tener mucha hambre
Vida sexual inactiva Vida sexual activa
Períodos menstruales ausentes Períodos menstruales irregulares
Niegan tener un desorden alimentario Conciencia de que hay un desorden alimentario
Resistencia al tratamiento Aceptación del tratamiento
Muerte por desnutrición o suicidio Muerte por pérdidas de potasio o suicidio

¿Quiénes pueden desarrollar anorexia?

Las adolescentes que desarrollan anorexia son generalmente buenas estudiantes, incluso demasiado estudiosas. Tratan de llevarse bien con los demás y son perfeccionistas. No aceptan ayuda de los demás para nada. Aparentan tener todo bajo control, pero son inseguras de sí mismas, demasiado autocríticas y tienen baja autoestima. Les preocupa demasiado agradar a los demás y hacer cosas para satisfacer a otros.

¿Qué signos pueden alertar acerca de la presencia de anorexia?

  • No poder dejar de estar a dieta, aunque se haya bajado mucho de peso.
  • Aunque se haya bajado mucho de peso, la persona sigue viéndose gorda a sí misma.
  • No puede dejar de hacer ejercicio.
  • No se presenta el período menstrual cada mes.

¿Quiénes pueden desarrollar bulimia?

Las personas que desarrollan bulimia suelen tener dificultades para controlar sus impulsos, el estrés o la ansiedad. No están contentas con su imagen corporal y piensan que tienen demasiada grasa corporal, por lo tanto suelen ponerse “a dieta”, pero entonces en respuesta a la ansiedad y otras emociones se dejan llevar por sus impulsos y comen de forma compulsiva.

Algunas de las personas que desarrollan bulimia tienen historia de depresión, abuso físico o sexual en la infancia o adicciones.

¿Qué signos pueden alertar acerca de la presencia de bulimia?

  • Preocupación excesiva por la figura corporal.
  • Ponerse a dieta y luego tener “atracones” de comida, con un posterior sentimiento de culpa.
  • Provocarse el vómito o tomar laxantes o diuréticos.

Tratamiento de la anorexia y bulimia

 El éxito del tratamiento depende de muchos factores como el deseo del paciente de cooperar, el apoyo de la familia y la etapa de la enfermedad en que se inicia. Las oportunidades de tener un tratamiento exitoso son mucho más altas cuando el trastorno se diagnostica tempranamente y se recibe ayuda oportunamente.

 El tratamiento requiere del trabajo interdisciplinario de diferentes profesionales de la salud como pediatras, nutriólogos y psicoterapeutas.

En el tratamiento de la anorexia, la recuperación de peso corporal es crucial. La paciente puede tener que ser hospitalizada, sobre todo si se rehúsa por completo a comer y requiere ser alimentada a través de una sonda.

La terapia de las personas con trastornos de la conducta alimentaria deberá estar enfocada a ayudarles a  entender como están usando a los alimentos como una forma de manejar sus problemas y sentimientos, a mejorar su imagen de sí mismas y a ser independientes para que puedan tomar el control de sus vidas de forma positiva. Generalmente se emplearán tanto terapias individuales como familiares.

Los trastornos de la alimentación son condiciones de salud muy serias que pueden poner en riesgo la vida y no desaparecen por sí solas. Es indispensable que sean diagnosticadas y tratadas por profesionales capacitados.

 

Fuente:

American Academy of Pediatrics. Eating Disorders: What You Should KnowAbout Anorexia and Bulimia. *Pediatric Nutrition Handbook CD-ROM* 4a ed. USA: American Academy of Pediatrics.

 

Anemia en los niños

Qué es anemia

La anemia es una reducción de la concentración de la hemoglobina  en la sangre. La hemoglobina es una proteína en los glóbulos rojos que transporta oxígeno a través del cuerpo. En los niños puede  deberse principalmente  a deficiencia de hierro,  aunque también puede deberse a deficiencias de vitamina B12 o ácido fólico.

Causas de anemia en los niños

Las principales causas de anemia en los niños son:

  • Consumo insuficiente de hierro.
  • Absorción deficiente de hierro en el intestino debido a factores que intervienen con su absorción como  el excesivo consumo de  oxalatos (contenidos en verduras de hojas verdes), fitatos (en cereales integrales no procesados) y taninos (café y té negro).
  • Pérdida de hierro secundaria a sangrado que puede ser causado por parásitos, por consumo excesivo de leche de vaca en menores de un año de edad, entre otras causas.

Qué manifestaciones tiene un niño con anemia

Muchos niños pueden tener deficiencia de hierro sin mostrar ninguna alteración perceptible por mucho tiempo; pero conforme las reservas de hierro almacenadas en el cuerpo  se van agotando se pueden presentar los siguientes síntomas:

  • Cansancio
  • Debilidad
  • Piel y mucosas pálidas
  • Taquicardia (latidos rápidos del corazón) y soplo cardiaco
  • Irritabilidad
  • Falta de apetito
  • Vértigos y mareos

En casos raros puede presentarse “pica”, que es un deseo insaciable por ingerir sustancias no comestibles como pedacitos de pintura, gis o tierra.

La anemia por deficiencia de hierro puede detectarse durante un examen médico de rutina, un interrogatorio  y un análisis de sangre en el que se determina la concentración de hemoglobina de la sangre.

Consecuencias de la anemia en los niños

La anemia por deficiencia de hierro puede afectar la habilidad de los niños para interactuar y aprender, afecta su estado emocional y los hace más temerosos y cautelosos. También puede afectarse el desarrollo psicomotor e intelectual y social. Es frecuente que los niños con anemia tengan problemas de atención y memoria.

Es importante mencionar que algunas de estas manifestaciones pueden presentarse a partir de la deficiencia de hierro aún antes de que se presente anemia franca.

Tratamiento de la anemia

Una vez que se  eliminan las causas que precipitaron la anemia, la forma de corregir la deficiencia es a través de la administración de hierro por vía oral. Para esto se utilizan compuestos como el sulfato ferroso. Este tratamiento debe ser indicado y supervisado por un médico.

Es conveniente tomar los suplementos  de hierro acompañados de alimentos para disminuir las molestias gastrointestinales que a veces pueden presentarse al tomar estos compuestos.

 Prevención de la anemia

La anemia por deficiencia de hierro en los niños puede prevenirse a través de las siguientes medidas:

  • Evitar dar leche de vaca a los bebés menores de  un año de edad. Ellos deben recibir solo leche materna o fórmulas para bebés adicionadas con hierro.
  • Iniciar la ablactación (proceso en que se van introduciendo alimentos diferentes de la leche a los bebés) oportunamente, incluyendo alimentos ricos en hierro como los cereales fortificados.
  • Vigilar que los niños lleven una buena alimentación con suficientes cantidades de hierro. Algunas fuentes de hierro son las carnes magras, los huevos, frijoles, verduras de hojas verdes, pastas y cereales fortificados.
  • Considerar que no todo el hierro contenido en la dieta puede ser absorbido por lo que es importante incluir “facilitadores” de la absorción de hierro en la dieta. El facilitador más conocido es la vitamina C, presente en frutas como las naranjas, mandarinas, toronjas, fresas y guayabas. Incluir alguna de estas frutas en la comida, acompañando a los alimentos ricos en hierro, favorece su absorción.

 

 

 

Déficit de atención y dieta

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)  es un desorden común entre los niños. Ocurre en hasta 10% de los niños y 5% de las niñas en edad preescolar y escolar y aunque en ocasiones los síntomas desaparecen con la edad, el 65% de los niños que lo padecen siguen presentando síntomas del trastorno en la edad adulta.

Estos síntomas pueden resumirse en tres características: impulsividad, distracción e hiperactividad. Dichas características pueden presentarse en iguales magnitudes o puede dominar una de ellas sobre las otras dos.

En alguna época se pensó que el consumo elevado de azúcar se relacionaba con los síntomas de hiperactividad, pero no existen evidencias científicas que lo demuestren. Por lo tanto, las dietas demasiado restringidas y libres de azúcar no se justifican, aunque el abuso de estos carbohidratos no es recomendable para nadie por muchas otras razones, como su relación con el sobrepeso, síndrome metabólico y caries dental entre otras enfermedades.

Una gran variedad de alimentos y aditivos, principalmente los que suelen ser causantes de alergias alimentarias, como la leche, las nueces, el trigo, el pescado y la soya se han relacionado con la aparición de los síntomas y otros trastornos de la conducta, pero no todos los niños diagnosticados con TDAH responden a las dietas que eliminan los alimentos  sospechosos.

También se ha reportado que altas dosis de vitamina B6 junto con Magnesio, ayudan a reducir la hiperactividad y a  mejorar la atención. Sin embargo, no está muy claro si estos beneficios se observan en niños que no presenten deficiencias de estos nutrimentos.

En la actualidad, los  principales componentes dietéticos que se han relacionado con los síntomas de TDAH son algunos aditivos empleados en la industria alimentaria como los  colorantes y  saborizantes artificiales y algunos conservadores. Numerosos padres de niños con TDAH han manifestado que encuentran disminución significativa de los síntomas en sus hijos al seguir una dieta sin colorantes ni saborizantes artificiales. Sin embargo, resulta difícil apegarse a este tipo de dieta a largo plazo dada la enorme cantidad de alimentos procesados que contienen este tipo de sustancias y la gran difusión y aceptación  que estos tienen entre los niños.

Es importante mencionar que el consumo de colorantes y saborizantes no es la causa de este trastorno y no origina ninguno de los síntomas arriba mencionados en personas sanas. Por otro lado, no todos los niños con TDAH son sensibles a estos aditivos, por lo que no necesariamente todos los pacientes con este trastorno responderán igual a la dieta en que estos se eliminen.

En general, se sugiere que al intentar hacer cualquier modificación dietética en busca de una mejoría de los síntomas se tomen en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Como con cualquier otra persona, debe adoptarse una dieta saludable con todas las características de la dieta recomendable.
  • Leer las etiquetas de todos los productos industrializados para determinar cuáles tienen colorantes y/o saborizantes artificiales. (Verificar cereales instantáneos, galletas, panes, pastelillos, bebidas de sabores, jugos, leches saborizadas, yogurt, helados, gelatinas, dulces, sopas instantáneas, tabletas de vitaminas, pasta dental, entre otros).
  • Eliminar solo unos pocos alimentos a la vez (por ejemplo intentar eliminar solo los que tienen saborizantes de vainilla o chocolate antes de eliminar todos los saborizantes y colorantes).
  • Hacer un registro diario de la conducta del niño.
  • Eliminar nuevos alimentos o hacer nuevos cambios solo después de varios días de observar la conducta con las modificaciones hechas anteriormente.
  • Reintroducir gradualmente los alimentos que aparentemente no modifican la conducta del niño.
  • Evitar dietas demasiado rígidas que podrían causar otros problemas psicológicos o de conducta, independientemente del TDAH.
  • Consultar con un especialista que ayude a determinar el tipo de dieta que a cada individuo le permita un buen manejo de la sintomatología sin causar deficiencias o un excesivo estrés.

 

 

 

 

 

Alimentación de los niños durante el primer año de vida

La alimentación durante el primer año de vida de un niño representa un factor clave para su posterior crecimiento y desarrollo. Los efectos de una mala nutrición durante esta etapa, ya sea por exceso o por deficiencia, podrán observarse incluso hasta la edad adulta. Por el contrario, una buena alimentación desde el nacimiento será la base de una futura vida saludable.

Desde que nacen y hasta aproximadamente los seis meses de edad, los bebés pueden cubrir todos sus requerimientos de nutrimentos a partir de la leche materna, o en su defecto, de alguna fórmula láctea comercial; pero después, nuevos alimentos deben integrarse poco a poco para lograr un sano crecimiento y desarrollo y la formación de hábitos alimentarios saludables. A este proceso se le llama ablactación.

Por lo tanto, la alimentación de los niños durante el primer año de vida puede dividirse en tres etapas:

  1.      Lactancia exclusiva
  2.      Ablactación
  3.      Integración a la dieta familiar

Lactancia exclusiva

Durante los primeros seis  meses de vida del niño, la mejor opción para su alimentación es la lactancia materna, ya que la leche materna no solo es el mejor alimento para el bebé, sino que además favorece un mejor vínculo emocional entre la madre y el hijo.

Amamantar al bebé trae múltiples beneficios tanto para el niño como para la madre. Entre ellos podemos encontrar beneficios a la salud física, salud mental y hasta beneficios económicos.

Aunque la gran mayoría de las madres puede lograr una lactancia exitosa, siempre y cuando tenga una buena disposición para hacerlo, existen algunos casos en los que la lactancia no puede o no debe establecerse o mantenerse por el tiempo necesario. En esos casos la leche materna deberá sustituirse por una fórmula láctea para bebé. Existen en el mercado muchas y muy diferentes opciones. El pediatra y/o el nutriólogo ayudarán a decidir cuál es la más adecuada  para cada caso.

 Ablactación

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La ablactación o introducción de alimentos diferentes a la leche  será el inicio de una buena nutrición y deberá iniciarse alrededor de los seis meses de edad del bebé. En este momento, la leche empezará a ser insuficiente para cubrir todos sus requerimientos de nutrimentos y ya tendrá la madurez fisiológica para empezar a recibir sus primeras papillas.

Esto no quiere decir que la lactancia deba suspenderse en este momento, sino que poco a poco se integrarán nuevos alimentos y la leche dejará gradualmente de ser el alimento predominante.

Anteriormente se recomendaba la introducción de alimentos diferentes a la leche desde edades tan tempranas como el mes de edad. Actualmente se reconoce que esta práctica no es la ideal, pues puede poner en riesgo la salud del bebé. Estas conclusiones se han hecho a partir de  hallazgos que consideran básicamente los siguientes aspectos:

  • Las necesidades de nutrimentos de los bebés pueden ser cubiertas durante los primeros seis meses con lactancia exclusiva.
  •  El desarrollo del aparato digestivo del bebé tiene la madurez para digerir y aprovechar otros alimentos hasta  varios meses después del nacimiento.
  •  La función de los riñones de los bebés durante los primeros seis meses de vida es aún inmadura.
  • Durante las primeras semanas de vida los bebés no han alcanzado el desarrollo neuromotor que les permita adoptar una posición segura y manejar alimentos sólidos en la boca.

En consecuencia, la introducción de alimentos muy tempranamente puede traer algunas consecuencias negativas para la salud del bebé como mayor riesgo de sobrepeso u obesidad, mayor riesgo de alergias e infecciones gastrointestinales entre otras.

Existen diferentes patrones de introducción de alimentos. El pediatra o nutriólogo recomendará la secuencia más adecuada para cada caso, pero a continuación se muestra como ejemplo el esquema sugerido por el Hospital Infantil Federico Gómez, que cumple con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

Edad en meses Grupo de alimentos Ejemplos de alimentos Presentación
0 a 6 meses

Lactancia materna exclusiva

6 meses Frutas y verduras Chayote, calabaza, zanahoria, manzana, plátano, papaya, pera, perón  

Purés, papillas, o machacados

 

Cereales Cereal precocido de arroz y maíz enriquecido con hierro
7 meses Frutas y verduras Las anteriores más betabel, jitomate, tomate, ciruela, durazno, jícama, mango, melón, sandía  Papillas y picados finos
Cereales Los anteriores más cereales de trigo, avena, tortilla, pan, galletas, pastas, papa, camote, yuca
Leguminosas Frijol, lentejas
Alimentos de origen animal Pollo, pavo, hígado de pollo
8 a 9 meses Frutas y verduras Las anteriores más guayaba, piña, espinacas, acelgas, ejotes, nopales, pepino, apio, brócoli  Picados
Cereales Todos
Leguminosas Las anteriores más habas y garbanzos
Alimentos de origen animal Los anteriores más res y ternera
10 a 11 meses Todos los anteriores más queso, yogurt, huevo cocido Trocitos
12 meses Todos los anteriores más pescado.Integración a la dieta familiar. Trocitos

 

 Recomendaciones para la introducción de alimentos

Cuando llegue el momento de comenzar a introducir alimentos diferentes de la leche en la dieta del bebé, es importante recordar que este proceso tiene dos funciones principales: promover un buen estado de nutrición y comenzar la educación en materia de alimentación del niño. Algunas recomendaciones para esta etapa son:

  1.     Introducir un solo alimento a la vez. Esperar varios días antes de agregar otro alimento nuevo. De esta forma podrá valorarse que tal tolera el bebé cada alimento nuevo.
  2.     Ofrecer una pequeña cantidad  (por ejemplo una cucharadita) del alimento nuevo antes de la leche o cualquier otro alimento, cuando el bebé tenga más hambre.
  3.     No obligar al bebé a comer los alimentos nuevos. Ofrecer nuevamente y con paciencia los alimentos rechazados unos días después.
  4.     No agregar sal ni azúcar a los purés y papillas.
  5.     Evitar agregar cereales u otros alimentos a la leche del bebé.
  6.     Si existen antecedentes de alergia en la familia evitar las frutas cítricas, además del huevo y pescado hasta que el bebé cumpla el año de edad.
  7.     Poco a poco incrementar la cantidad de alimentos diferentes de la leche que se ofrece al bebé. Esto hará que el pequeño reduzca gradualmente la cantidad de leche que toma.
  8.     Procurar ajustar los horarios de las comidas del bebé con los del resto de la familia.

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Integración a la dieta familiar

Para el año de edad, el niño deberá estar ya integrado a la dieta del resto de la familia. De ahora en adelante será muy importante seguir formando y reforzar hábitos de alimentación saludables que le ayudarán a crecer y desarrollarse sanamente y a prevenir enfermedades en un futuro. Será conveniente que evite platillos demasiado grasosos o condimentados. La comida debe partirse en trocitos fáciles de manejar evitando las temperaturas demasiado calientes o muy frías.

Es importante servirle porciones adecuadas a su edad y con utensilios seguros y fáciles de manejar. A esta edad el pequeño intentará tomar los alimentos con sus manos y deberá ya beber de una taza. Pronto intentará comer solo. Esto debe permitirse aunque derrame algo (o mucho) de su comida y bebida. Bastará con ponerle un babero o delantal grande que cubra su ropa y usar un mantelito fácil de lavar.

Combinar diferentes colores y texturas en los platillos hará más fácil para el pequeño aceptarlos y beneficiará su desarrollo.

Ahora el bebé está listo para la siguiente etapa en su crecimiento y desarrollo, y por lo tanto para la siguiente etapa en su alimentación: la etapa preescolar.

 

 

 

 

Lactancia materna: Beneficios y recomendaciones

La leche materna es el mejor alimento para la mayoría de los bebés. Contiene todos los nutrimentos que un bebé necesita para un crecimiento y desarrollo sanos durante los seis primeros meses de vida.

Además, una vez nacido, el  recibir la leche de su madre le da al bebé lo más parecido a la seguridad que sentía en el vientre materno, pues le permite sentir el calor de su piel, escuchar los latidos de su corazón, y escuchar el timbre de su voz.

El amamantamiento tiene muchos beneficios para el bebé, puesto que la leche materna es rica en nutrimentos, ayuda a proteger al bebé contra  infecciones y  ayuda a prevenir  alergias; pero además, la lactancia también tiene beneficios para la madre.

 Beneficios de la lactancia para el bebé

  1. Proporciona la cantidad ideal de proteínas, azúcar, grasa y  vitaminas que un bebé necesita para un crecimiento y desarrollo saludables.
  2. La leche materna se modifica conforme el bebé crece y le proporciona la cantidad justa de nutrimentos que necesita en cada etapa del desarrollo.
  3. Lo protege de infecciones, pues contiene anticuerpos. Los bebés alimentados con leche materna son menos propensos a padecer infecciones respiratorias, gastrointestinales, urinarias, de oídos y meningitis.
  4. Disminuye la frecuencia y severidad de los cólicos, pues es más fácil de digerir que la leche de fórmula.
  5. Disminuye el riesgo de alergias, puesto que las fórmulas lácteas, al estar elaboradas a base de leche de vaca son más alergénicas.
  6. Disminuye el riesgo de padecer enfermedades crónicas en la edad adulta como obesidad, elevación de colesterol en sangre, cáncer y diabetes.
  7. La leche materna  contiene ácidos grasos que promueven el desarrollo cerebral. Es probable que los niños amamantados tengan puntajes más altos en evaluaciones cognitivas.
  8. Aporta beneficios emocionales  por el vínculo especial que se desarrolla entre madre e hijo, la depresión postparto es menos frecuente, y si se presenta es menos severa. Las hormonas relacionadas con la lactancia proporcionan a la madre una mayor sensación de tranquilidad.
  9. La leche materna tiene menos probabilidades de desarrollar caries en la dentadura del bebé cuando esta comience a crecer.

Beneficios de la lactancia para la mamá

  1. Acelera la recuperación después del parto, puesto que se produce oxitocina, una hormona que ayuda al útero a regresar a su tamaño y forma original después del parto, además reduce el sangrado postparto.
  2. Retrasa la aparición de los períodos menstruales  y la ovulación después del parto, por lo tanto disminuye las probabilidades de un nuevo embarazo.
  3. Facilita la recuperación del peso que se tenía antes del embarazo, puesto que se consumen muchas calorías.
  4. Puede disminuir el riesgo de cáncer de mama y cáncer de ovario.
  5. Es más práctica, dado que no  se necesita lavar biberones o mezclar leche de fórmula y calentarla.  Está lista en todo momento.
  6. Se reducen los gastos en comparación con la alimentación con fórmula para bebés.
  7. El vínculo afectivo que se desarrolla durante el amamantamiento no solo beneficia al bebé, sino también a la madre.

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 Cuánto tiempo debe prolongarse la lactancia

Es recomendable que durante los primeros 6 meses de vida el bebé sea alimentado exclusivamente con leche materna. A partir de esa edad, y hasta el año de edad,  la lactancia debe mantenerse, pero complementarse con otros alimentos que se irán introduciendo gradualmente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda mantenerla hasta los dos años de edad.

 Recomendaciones para una lactancia satisfactoria

  • Ten confianza en que la leche materna es todo lo que tu bebé requiere para estar bien nutrido durante los primeros 6 meses de vida.
  • Confía también en tu propia capacidad para establecer una lactancia exitosa. Prácticamente todas las mujeres son capaces de alimentar a sus bebés con lactancia exclusiva.  Si requieres información adicional solicítala oportunamente con un profesional de salud de tu confianza.
  • Procura comenzar a amamantar a tu bebé tan pronto como sea posible después de su nacimiento. Mientras está en el hospital pide que tu bebé permanezca contigo el mayor tiempo posible.  Las 24 horas del día si es posible.
  • Alimenta a tu bebé cuantas veces él o ella lo desee. Esto puede ser de ocho a 12 veces al día o más. La frecuencia con que tu bebé quiera comer al día puede cambiar con el tiempo a medida que el bebé pasa por fases aceleradas de crecimiento. La succión es lo que estimula la producción de leche, por lo tanto la energía y la frecuencia con la que tu bebé succione, junto con tu disposición para el amamantamiento, determinarán la efectividad de la lactancia. En los primeros días después del parto, de 7 a 10 tetadas suelen ser suficientes para una estimulación hormonal suficiente.
  • Evita dar tomas de fórmula u otros líquidos al bebé, puesto que esto disminuiría la cantidad de leche que succionará y por lo tanto, se afectaría su producción.
  • Procura amamantar de ambos senos a tu bebé en cada toma. Podría tardar de 15 a 20  minutos de cada lado. En cada toma comienza con el seno con el que terminó en la tetada anterior. Marca con un pequeño listón atado en tu ropa interior el seno con el que deberás empezar la siguiente toma si consideras que podrías olvidarlo.
  • Al amamantar verifica que ambos labios del bebé  estén hacia afuera y cubran prácticamente toda la areola (parte oscura alrededor del pezón).
  • Busca una posición cómoda para ambos. Tu bebé no debe forzar su cuello por tener que voltear la cabeza.
  • Evita fumar y tomar bebidas alcohólicas o con cafeína, puesto que además de pasar sustancias nocivas a tu bebé, podrían disminuir la producción de leche.
  • Bebe abundantes líquidos y aliméntate bien.

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 Recomendaciones para evitar las grietas en los pezones

  • Asegúrate de que tu bebé tome apropiadamente el pezón y de que cubre toda la areola con su boca.
  • Antes de cambiar al bebé de un seno u otro, o si necesitas retirarlo momentáneamente cuando aún está succionando, introduce la punta de un dedo por un lado de la boca del bebé hacia su encía para que deje de hacer presión antes de que lo retires.
  • Permite que tus pezones se sequen perfectamente al aire después de cada toma antes de cubrirlos. Si es necesario puedes lubricarlos con unas gotas de tu propia leche o de aceite vegetal.
  • Lava diariamente tus pezones con agua tibia, sin jabón y no uses cremas o lociones.
  • Evita usar ropa interior o protectores para lactancia con cubiertas plásticas.
  • Si tu bebé succiona con demasiada energía en las primeras “chupadas” hasta que siente la “bajada de la leche”, intenta extraer tú misma un poco de leche y empieza con el bebé hasta que la leche está bajando adecuadamente.
  • Si al terminar la toma sientes los pezones adoloridos puedes frotarlos con hielo para aliviar la molestia. Después aplica aceite vegetal.
  • Si tienes los pezones muy enrojecidos, tus senos se sienten muy duros y doloridos o tienes fiebre consulta a tu médico.

 Recomendaciones para la alimentación de la madre durante la lactancia 

  • Las mujeres lactando requieren alrededor de 500 calorías adicionales a su requerimiento habitual, esto es aún más que lo que requerían durante el embarazo. Si la dieta está bien balanceada, con estas calorías adicionales se cubrirán también los requerimientos adicionales de proteína y otros nutrimentos.
  • Consume al menos una porción adicional de leche o yogurt para cubrir tu requerimiento de calcio. Si no consumes lácteos habitualmente, coméntalo con tu médico para que valore si es necesario darte un suplemento de calcio.
  • Agrega también una porción adicional de algún alimento rico en proteínas como carne, pollo o queso.
  • Consume abundantes frutas, verduras y cereales integrales.
  • No seas demasiado indulgente contigo misma. Aunque no es momento de “ponerse a dieta” un exceso de alimentos ricos en grasa o azúcar podría hacer que consumas más calorías de las que en realidad estás gastando.
  • Bebe abundantes líquidos, pero evita los que contengan cafeína, alcohol o azúcar en exceso.
  • Si hay antecedentes de alergia en tu familia evita comer durante la lactancia alimentos alergénicos como nueces y cacahuates para evitar posibles alergias y enfermedades respiratorias como el asma en tu bebé.

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 Recomendaciones para madres que trabajan

  • Aprovecha las semanas que dura tu incapacidad para establecer un buen patrón de lactancia evitando dar tomas de fórmula a tu bebé.
  • Demora lo más posible tu regreso al trabajo.
  • Acorta tu jornada de trabajo si es posible.
  • Aprende a extraerte la leche manualmente o con un tiraleche para que alguien más se la dé a tu bebé cuando te ausentes.
  • Extrae un poco de leche después de cada toma de tu bebé o temprano por la mañana y almacénela en el refrigerador en botellas debidamente esterilizadas.
  • Lleva contigo un tiraleche, biberones estériles y una hielera portátil para que te extraigas la leche a las horas en que deberías amamantar a tu bebé y puedas guardarla para después.
  • Aprovecha las primeras tomas de la mañana o las tomas nocturnas para amamantar a tu bebé.
  • Guarda en cada botella solo la cantidad de leche que el bebé toma en una comida.
  • Etiqueta con la fecha de extracción todas las botellas de leche que guardes en el refrigerador.
  • Desecha la leche que no uses en 24 horas después de su extracción si está en refrigeración (4 a 6 horas según el clima si no puedes refrigerarla).
  • Antes de dar la leche almacenada al bebé deberá entibiarse  a baño maría.

Contraindicaciones para la lactancia

 La gran mayoría de las madres puede amamantar a sus bebés sin riesgos para ella o para el bebé, sin embargo existen algunas contraindicaciones para la lactancia:

    • Que la madre sea portadora de VIH.
    • Que la madre  tenga tuberculosis activa o hepatitis B.
    • Que el bebé padezca galactosemia, enfermedad metabólica rara que impide que la lactosa (azúcar de la leche) pueda ser procesada.

En la mayoría de los casos, el consumo de medicamentos por parte de la madre no impide que pueda amamantar a su bebé; sin embargo, siempre deberás consultar a tu médico si requieres tomar algún fármaco de manera permanente. Existen unos pocos medicamentos que podrían poner en riesgo la salud del bebé, por lo que deberás consultar la posibilidad de suspenderlo temporalmente o de cambiarlo por algún otro.