Ensalada de espinacas con frutas y aguacate

Curioseando en pinterest encontré esta ensalada que me parece muy apetitosa, es muy fácil de preparar y está cargada de antioxidantes, fibra, vitaminas y grasas buenas. Así que aquí se las dejo.

Una porción (con 2 cucharadas de aderezo) aporta 280 kilocalorías, 8 gramos de fibra y 41% del requerimiento diario de vitamina C.

Ingredientes para 4 porciones:

  • 1 Aguacate
  • 4 tazas de espinacas baby
  • 1/2 tza de arándanos secos
  • 1 manzana roja
  • 1 manzana verde
  • 2 mandarinas
  • 1/2 tza de nueces peladas y en mitades
  • Aderezo de vinagre balsámico al gusto

Preparación:

  1. Lava, desinfecta y escurre las espinacas. Colócalas en un tazón para ensalada.
  2. Corta las manzanas en rebanadas delgadas. ¡No las peles!
  3. Pela y desgaja las mandarinas.
  4. Pica el aguacate en cubitos.
  5. Acomoda sobre las espinacas las rebanadas de manzana, los gajos de mandarina, el aguacate, los arándanos y las nueces.
  6. Al servir baña con el aderezo.

 

Fuente:

https://es.pinterest.com/pin/473581717045702273/

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Las leguminosas y sus beneficios para la salud

Las leguminosas son plantas herbáceas con frutos en forma de vaina, cuyas semillas secas son muy ricas en nutrimentos. Algunos ejemplos son los frijoles, alubias, habas, lentejas y garbanzos. Las leguminosas son las fuentes más ricas de proteína de origen vegetal. Además de ser ricas en proteína, son ricas en fibra y micronutrimentos como el hierro, magnesio, folato y zinc y contienen hidratos de carbono complejos, por lo que tienen un índice glucémico bajo. Además, por su tipo de fibra predominante (amilosa) ayudan a reducir el colesterol y los triglicéridos.

Media taza de frijoles negros cocidos, por ejemplo, contiene aproximadamente 115 kilocalorías, 8g de proteína, 7.5g de fibra y menos de 1.0g de grasa. Cuando se combinan con cereales, sus aminoácidos se sinergisan y forman proteínas casi de tan buena calidad como las de las carnes o el huevo.

Aunque la composición varía entre unas leguminosas y otras, la mayoría contienen compuestos bioactivos que juegan un papel importante en el metabolismo de los humanos y que pueden ser útiles en la prevención de la diabetes, la enfermedad coronaria, la hipertensión y enfermedades inflamatorias.

Tras analizar los datos de adultos del National Health and Nutrition Examination Survey, investigadores norteamericanos encontraron que quienes consumían 1/2 taza de leguminosas al día tenían consumos más altos de fibra, proteínas, hierro, zinc, folato y magnesio y más bajos de grasa total y grasa saturada. Resultados muy similares obtuvieron investigadores canadienses al examinar los datos de consumo de alimentos del Canadian Community Health Survey del 2004; pero además encontraron también que entre los individuos con mayores consumos de leguminosas era menos frecuente que el consumo de vitaminas B1 y B6 fuera inferior al requerimiento.

El consumo habitual de leguminosas mejora el perfil de lípidos y disminuye otros factores de riesgo cardiovascular como la presión arterial elevada, la actividad plaquetaria y la inflamación; y dado su alto contenido de fibra y bajo índice glucémico, son particularmente benéficas para ayudar a las personas con diabetes a mantener niveles saludables de glucosa e insulina en sangre.

Además, los fitoquímicos de las leguminosas poseen efectos antioxidantes y anti carcinogénicos, por lo que es probable que estas semillas tengan efectos positivos significativos en la prevención del cáncer.

Por si todo lo anterior fuera poco, y aunque aún es muy pronto para hacer conclusiones al respecto, los resultados de algunas investigaciones han sugerido que las leguminosas podrían ser útiles como alimentos funcionales para combatir la obesidad. Por un lado por su alto contenido de fibra que induce saciedad y por otro lado porque algunos de sus componentes han mostrado que podrían modificar el metabolismo y en particular el gasto energético, la oxidación de grasa y la acumulación de grasa visceral.

Como incluir leguminosas en la dieta diaria

  • Como ingrediente principal en platos fuertes. Por ejemplo en unas enfrijoladas, un arroz con lentejas, una fabada o unas hamburguesas de soya.
  • En sopas calientes, por ejemplo de lentejas, habas, garbanzos o alubias.
  • Como guarnición, por ejemplo unos ricos “frijoles de la olla” acompañando unas fajitas de pollo con nopales.
  • Como ingredientes complementarios en platillos calientes con carne o pollo, por ejemplo pollo en salsa verde con habas.
  • Frias en ensaladas, por ejemplo de verduras con pollo y garbanzos.
  • En puré para untarlas al pan.
  • Secas y tostadas como botana.
  • Si comer leguminosas te causa muchas molestias e incomodidad gastrointestinal (gases y flatulencias) intenta remojarlas antes de cocinar. Lávalas bien y luego remojalas en agua al tiempo (3 tazas de agua por una de semillas) por un mínimo de 8 horas. Deshecha el agua de remojo, enjuagalas bien y luego cocínalas a tu gusto.

 

Fuentes:

  • Asif M, Rooney LW, Ali R, Riaz MN. Application and opportunities of pulses in food system: a review. Crit Rev Food Sci Nutr. 2013;53(11):1168-79.
  • Bouchenak M, Lamri-Senhadji M. Nutritional quality of legumes, and their role in cardiometabolic risk prevention: a review. J Med Food. 2013 Mar;16(3):185-98.
  • Marinangeli CP, Jones PJ. Pulse grain consumption and obesity: effects on energy expenditure, substrate oxidation, body composition, fat deposition and satiety. Br J Nutr. 2012 Aug;108 Suppl 1:S46-51
  • Mitchell DC, Lawrence FR, Hartman TJ, Curran JM. Consumption of dry beans, peas, and lentils could improve diet quality in the US population. J Am Diet Assoc. 2009 May;109(5):909-13.
  • Mudryj AN, Yu N, Aukema HM. Nutritional and health benefits of pulses. Appl Physiol Nutr Metab. 2014 Jun 13:1-8.
  • Mudryj AN, Yu N, Hartman TJ, Mitchell DC, Lawrence FR, Aukema HM. Pulse consumption in Canadian adults influences nutrient intakes. Br J Nutr. 2012 Aug;108 Suppl 1:S27-36.

 

 

 

 

 

Estreñimiento, qué es y cómo se controla

Definición

El estreñimiento o constipación es un problema gastrointestinal común. Las personas con estreñimiento evacuan con poca frecuencia, tienen evacuaciones duras o evacuan con dificultad.

La frecuencia considerada normal para evacuar es muy variable entre una persona y otra, pero en general, se puede considerar estreñimiento a  la presencia de heces poco frecuentes o duras o la dificultad para expulsarlas.  Puede implicar dolor durante el paso de una deposición, incapacidad para evacuarla después de hacer fuerza o pujar durante más de 10 minutos o la ausencia de deposiciones después de más de 3 días.

Afortunadamente, este molesto problema puede corregirse en la mayoría de los casos con algunos cambios al estilo de vida relativamente simples.

 Causas

  • Dieta baja en fibra
  • Falta de ejercicio físico
  • Ingesta inadecuada de líquidos
  • Demora para ir al baño cuando se presenta urgencia de defecar
  • Uso de laxantes
  • Estrés
  • Viajes
  • Enfermedades
  • Embarazo
  • Medicamentos
  • Algunas enfermedades como diabetes, enfermedad de la tiroides o Parkinson.
  • Alteraciones del colon como obstrucción intestinal o divertículos
  • En raras ocasiones el  estreñimiento puede deberse a enfermedades como el cáncer de colon en adultos o enfermedad de Hirschsprung en niños.

Síntomas

No todas las personas evacuan diariamente y esto puede ser normal, sin embargo, los siguientes síntomas hablan de que en realidad existe un problema de estreñimiento:

  • Evacuar menos de tres veces a la semana
  • Evacuaciones muy duras
  • Pujo en exceso
  • Sensación de evacuación incompleta

Por lo general, el estreñimiento es pasajero y no es un problema serio, sin embargo, el estreñimiento crónico puede llevar a complicaciones y consecuencias más graves. Consulta a tu médico si presentas cualquiera de las siguientes manifestaciones:

  • Permanecer más de tres días sin evacuar a pesar de haber iniciado cambios al estilo de vida, dieta y ejercicio.
  • Dolor abdominal intenso
  • Sangrado en las evacuaciones
  • Constipación que alterna con diarrea
  • Dolor rectal
  • Evacuaciones muy delgadas (como del grueso de un lápiz)
  • Pérdida de peso inexplicable

Complicaciones

Cuando el estreñimiento se convierte en una condición crónica puede ocasionar algunas complicaciones como:

  • Formación de hemorroides o fisuras en el ano.
  • Impactación fecal, que es la formación de una masa de heces duras que no pueden expulsarse.
  • Prolapso rectal, que es el paso de una pequeña porción de tejido del recto a través del ano.
  • Síndrome de intestino perezoso, que es la consecuencia del uso de laxantes por periodos prolongados, haciendo al intestino dependiente de ellos para poder funcionar.

Tratamiento

En la mayoría de los casos modificaciones simples a la dieta y al estilo de vida son suficientes. Entre estas modificaciones debe considerar:

  1. Incrementar el consumo de fibra. El consumo de fibra diario debe ser de entre 25 y 35 gramos. Los alimentos ricos en fibra son los granos integrales, las leguminosas (frijoles, lentejas, habas, etc) y las frutas y verduras frescas. Deberás incluir estos alimentos en todas las comidas del día. Intenta disminuir el consumo de alimentos de origen animal como carnes, quesos y huevos e incrementar el consumo de alimentos vegetales. Aunque el número de porciones de cada grupo de alimentos puede variar para cada persona, intenta incluir al menos cinco porciones diarias de frutas o verduras frescas, una o dos porciones de leguminosas y al menos seis porciones de alimentos que contengan granos integrales como cereales instantáneos integrales, tortillas de maíz, panes integrales, avena, arroz integral, etc.
  2. Tomar abundantes  líquidos. Al mismo tiempo que incrementas el consumo de fibra deberás incrementar el consumo de líquidos. Beber suficiente agua te ayudará a suavizar las evacuaciones.
  3. Hacer ejercicio físico con regularidad. La actividad física ayuda a estimular los movimientos intestinales, así que procura hacer algo de ejercicio la mayor parte de los días de la semana. Una caminata puede ser suficiente y es una buena opción si no has hecho mucho ejercicio últimamente.
  4. Tomarse el tiempo necesario para evacuar. Nunca ignores la urgencia de evacuar, porque esto puede agravar el problema. Programa un tiempo fijo cada día para evacuar sin prisas y cómodamente.
  5. Uso de laxantes. Esta medida debe ser considerada como último recurso puesto que puede causar hábito y de preferencia no deben usarse por tiempo prolongado. Existen diferentes tipos de laxantes con diferentes funciones. Algunos tienen la finalidad de inducir movimientos intestinales rítmicos, otros lubrican o suavizan las evacuaciones para que puedan pasar más fácilmente a través del intestino, otros favorecen la formación de masa fecal. Siempre consulta con tu médico antes de tomar alguno.

 

 

La fibra dietética y sus beneficios

No dudo que has escuchado con mucha frecuencia que una dieta saludable debe contener fibra, pero ¿sabes en realidad qué es, para qué sirve, cuánta comer y en dónde encontrarla? Si quieres saber un poco más, sigue leyendo.

 Qué es la fibra dietética

La fibra es la parte de las plantas que nuestro organismo no es capaz de digerir o absorber. La fibra pasa prácticamente intacta por nuestro tubo digestivo.

La fibra se clasifica en dos tipos:

  • Fibra soluble. Como su nombre lo dice este tipo de fibra puede disolverse en agua. Al hacerlo forma una especie de gel. Al formarse este gel, la velocidad de vaciamiento gástrico se hace más lenta por lo que se siente saciedad por más tiempo. Este tipo de fibra puede ayudar también a reducir los niveles de colesterol y glucosa. Algunos alimentos que son buenas fuentes de fibra soluble son la avena, frijoles, manzanas y zanahorias.
  • Fibra insoluble. Este tipo de fibra no puede disolverse en agua. Promueve los movimientos intestinales, incrementa el volumen de las heces fecales y acelera su vaciamiento del intestino por lo que es especialmente útil para prevenir y tratar el estreñimiento. Los cereales y panes integrales son ejemplos de alimentos ricos en fibra insoluble.

 Beneficios de la dieta rica en fibra

Las personas con un buen consumo de fibra parecen tener un riesgo significativamente menor de desarrollar enfermedad coronaria y cerebrovascular, hipertensión, diabetes, obesidad y algunas enfermedades gastrointestinales.

Algunos de los beneficios específicos de la fibra son:

  • Regulariza las evacuaciones. Al normalizar los movimientos intestinales, incrementar el peso de las heces y hacerlas más suaves, la fibra insoluble ayuda en la prevención y tratamiento del estreñimiento o constipación. Por otro lado, al absorber agua, la fibra también ayuda a solidificar un poco las heces que son demasiado líquidas, así que también es útil en el tratamiento de algunos tipos de diarrea.
  • Ayuda a prevenir enfermedades del colon.  Al regularizar las evacuaciones, prevenir el estreñimiento y disminuir el tiempo de tránsito intestinal , la fibra es importante para la prevención de enfermedades de como la diverticulosis, la formación de hemorroides, la colitis o síndrome de colon irritable, la formación de pólipos y el cáncer de colon.
  • Reduce el colesterol en sangre. La fibra, y en particular la fibra soluble, es un importante componente de la dieta para un corazón sano, pues reduce el colesterol “malo” en la sangre.
  • Mejora el control de los niveles de glucosa en sangre. Este es otro de los beneficios de la fibra soluble  que se relaciona con el hecho de que este tipo de fibra hace más lenta la absorción de azúcares de la dieta y mejora la sensibilidad a la insulina.
  • Ayuda a bajar de peso. Los alimentos ricos en fibra suelen tener una densidad energética baja, o sea que aportan relativamente pocas calorías en un volumen grande. Además ayudan a controlar el apetito porque nos hacen sentir llenos por más tiempo y, como deben masticarse un poco más que los alimentos menos fibrosos, nos hacen comer más lentamente, lo que da tiempo al cerebro de mandar las señales de saciedad antes de haber comido en exceso.

 Cuánta fibra consumir

Los adultos deben consumir entre 25 y 35g de fibra al día.

A pesar de todos los beneficios mencionados arriba, con frecuencia se ha estimado que muchas personas no consumen más de 10 a 15 g al día. Si crees que este sea tu caso lee los dos puntos siguientes.

 Qué alimentos son ricos en fibra

En general las frutas, verduras, cereales integrales y leguminosas son buenas fuentes de fibra. A continuación encontrás el contenido de fibra de algunos de los alimentos más ricos.

 

Alimento Tamaño de la porción Cantidad de fibra (g)
Acelgas crudas 2 tazas 3.6
Alcachofa cocida 1 pieza 4.1
Apio crudo 1 1/2 tazas 2.5
Brócoli cocido 1/2 taza 2.7
Champiñones cocidos 1 1/2 tazas 3.8
Espárragos crudos 6 piezas 2.8
Espinacas cocidas 1/2 taza 3.2
Jícama cruda 1/2 taza 2.9
Nopales cocidos 1/2 taza 3.0
Zanahoria cruda 1/2 tza 1.8
Arándanos frescos 125 g 5.6
Chabacanos 4 piezas 2.5
Fresas 1 taza 3.3
Gajos de naranja 1 taza 3.0
Granada china 2 piezas 7.3
Guanábana 1 pieza 9.0
Guayabas 3 piezas 7.0
Kiwi 2 piezas 4.0
Manzana 1 pieza 2.6
Papaya 1 taza 2.5
Pera 1/2 pieza 2.5
Piña 1 taza 2.3
Tuna 2 piezas 5.0
Zarzamora 3/4 taza 4.4
Avena cocida 3/4 taza 4.3
Avena cruda 1/3 taza 4.8
Cereal de salvado de trigo 1/3 taza 6.7
Cereal integral con pasas 1/2 taza 2.7
Palomitas de maíz 2 tazas 3.5
Pan integral de caja 1 rebanada 1.1
Papa cocida con cáscara 1/2 pieza 2.3
Salvado de trigo 4 cucharadas 6.5
Alubias cocidas 1/2 taza 5.6
Frijoles cocidos 1/2 taza 7.5
Lentejas cocidas 1/2 taza 7.8
Soya texturizada 35 g 6.3

 Recomendaciones para incrementar el consumo de fibra:

  • Cambia al menos la mitad de las porciones de cereales, panes y pastas que comes por los elaborados con granos integrales.
  • Si te gusta preparar panes y galletas en casa usa harina integral. ¡También para los hot cakes!
  • Incluye algún cereal integral en tu desayuno.
  • Incluye alguna fruta y/o verdura en cada una de tus comidas y refrigerios.
  • Come las frutas y verduras enteras en lugar de sus jugos.
  • Come frutas y verduras crudas y con cáscara siempre que sea posible.
  • Agrega verduras a tus sopas, pastas y platos fuertes con carne.
  • Come leguminosas como frijoles, habas o lentejas varias veces por semana.
  • Ten a la mano palomitas de maíz bajas en grasa, galletas o panecillos integrales o barras de granos integrales para tus refrigerios.
  • No olvides que junto con una dieta rica en fibra es importante un consumo suficiente de agua. Bebe alrededor de 8 vasos al día.
  • Toma en cuenta que al principio, un incremento brusco en el consumo de fibra puede causar algunas incomodidades como la producción excesiva de gas en el intestino, por lo que si ahora tu consumo es bajo debes ir incrementándolo poco a poco. Tómate unas dos a tres semanas para llegar a tu consumo recomendado.
  • Considera que los suplementos de fibra no han sido ampliamente estudiados y podrían tener efectos diferentes a los de la fibra en la dieta.

 

 Fuentes:

  • Anderson JW1, Baird P,  Health benefits of dietary fiber. Nutr Rev. 2009 Apr;67(4):188-205.
  • Mayo Clinic. Dietary fiber: Essential for a healthy diet. Disponible en: http://www.mayoclinic.org/healthy-living/nutrition-and-healthy-eating/in-depth/fiber/art-20043983?pg=1
  • Pérez, A. Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes. 3a edición.Fomento de Nutrición y Salud. México. 2008.
  • Zelman, K. Dietary Fiber: Insoluble vs. Soluble. Disponible en: http://www.webmd.com/diet/fiber-health-benefits-11/insoluble-soluble-fiber

 

 

 

 

Colitis nerviosa o síndrome de intestino irritable: No mata, pero no deja vivir


Si sufre con frecuencia de dolor abdominal y sus evacuaciones son irregulares, con tendencia al estreñimiento, a la diarrea o a ambos y tiene además sensación de llenura, e inflamación o distensión que aumentan el volumen de su abdomen, obligándolo a aflojar su ropa, usted podría tener síndrome de intestino irritable. Este es uno de esos trastornos de los que se ha dicho que no matan, pero no dejan vivir. Sin embargo, existen tratamientos y modificaciones a los hábitos que pueden disminuir significativamente las molestias.

Otros términos se han usado para nominar a este trastorno, como colitis nerviosa, colitis neurogénica o colon espástico.

 Qué es la colitis o síndrome de intestino irritable

Los síntomas de este síndrome parecen estar relacionado con distintos tipos de trastornos. Por un lado, se le ha encontrado relación con alteraciones de los movimientos del colon o intestino grueso. Por otro lado, las relaciones más convincentes encontradas son en cuanto a alteraciones de la sensibilidad de las vísceras u órganos internos. Esto es, una persona con síndrome de intestino irritable podría tener un umbral doloroso menor en ciertas secciones del intestino, por lo que siente dolor con un volumen de distensión del recto o del intestino que a otra persona no le causaría ninguna molestia.

Aunque el estrés empeora los síntomas, no se ha comprobado que éste sea la causa. No se conoce con exactitud cuál es la causa universal de estas alteraciones,  pero se han propuesto diversos posibles factores:

  •  Factores fisiológicos. Estos factores incluyen a la hipersensibilidad del intestino a las situaciones normales, alteraciones del movimiento del intestino en respuesta al estrés o a la ingestión de alimentos, alteraciones en el manejo de los líquidos por parte del intestino o a alteraciones de tipo hormonal.
  •  Factores afectivos. La ansiedad y la depresión puede modular la presencia y severidad de los síntomas.
  •  Factores del comportamiento. Estos factores se relacionan con la capacidad individual de sobrellevar la enfermedad, la dieta y los medicamentos ingeridos.

Sin embargo, podría haber otros posibles factores relacionados aún desconocidos o poco estudiados.

La edad promedio en que comienzan a aparecen los síntomas está entre los 20 y los 29 años, aunque  el mayor número de casos se observa entre los 45 y 65 años. El síndrome de intestino irritable o colitis nerviosa como con frecuencia se le llama, es una de las principales causas de visitas al especialista en gastroenterología por los incómodos síntomas que ocasiona, que afectan la calidad de vida de quien los padece.

estrésTrastornos psicológicos y síndrome de intestino irritable

Los trastornos psicológicos pueden desempeñar un papel importante en el desarrollo de este síndrome, puesto que la función intestinal se altera como respuesta al estrés y a otros factores emocionales. Se ha encontrado que alrededor del 50% de quienes sufren este padecimiento intestinal cursan con algún cuadro psicológico y de alguna manera el colon es el órgano de choque de sus emociones.

 Síntomas

Los síntomas más comunes son gases, estreñimiento, diarrea, heces poco abundantes, sensación de defecación incompleta, pujo para evacuar, presencia de moco en las heces e inflamación o distensión  abdominal. En algunos casos suelan alternarse el estreñimiento y la diarrea en la misma persona.

Con frecuencia se presenta dolor que no está muy bien localizado. Puede abarcar toda la mitad inferior del abdomen solo uno de los dos cuadrantes inferiores (izquierdo o derecho). Tampoco es raro el dolor en el epigastrio. El dolor puede ser de dos tipos:

  1. Dolor constante que se  agrava después de las comidas o la actividad física y no disminuye con la expulsión de gases o defecación, con el reposo ni con la aplicación de calor a la pared abdominal.
  2. Dolor tipo cólico normalmente seguido de la expulsión de gases  o heces que lo alivian.

Es frecuente que el dolor se presente en las mañanas, cuando inicia la actividad del colon o intestino grueso.

La  distensión abdominal puede aumentar francamente el volumen del abdomen obligando a quitarse o aflojarse prendas de vestir apretadas. Generalmente la distensión es mínima por las mañanas y aumenta gradualmente a lo largo del día. Se presenta con frecuencia junto con estreñimiento y no con diarrea y puede empeorar después del consumo de alimentos grasosos, condimentados o muy ricos en fibra.

Estos síntomas pueden presentarse de forma continua o tener exacerbaciones y remisiones al pasar las semanas, meses o años, habiendo quienes incluso se acostumbran a sus síntomas.

Además, entre el 25 y el 50% de los pacientes pueden sufrir de otros trastornos como dolor de cabeza, dolor de espalda, fatiga, disfunción eréctil, síntomas urinarios, dermatitis, alteraciones del gusto o del olfato, náuseas, eructos, entre otros.

Diagnóstico

El diagnóstico se puede hacer a través de los siguientes criterios diagnósticos:

Criterios diagnósticos de Roma II

Por lo menos 12 semanas no necesariamente continuas durante los 12 meses previos de malestar o dolor abdominal que tiene dos de las siguientes características:

  1. Alivia con la evacuación; y/o
  2. Se asocia con cambios en la frecuencia de las evacuaciones; y/o
  3. Se asocia con cambios en la consistencia o forma de las evacuaciones.

Criterios de apoyo:

  1. Menos de 3 evacuaciones a la semana
  2. Más de tres evacuaciones al día
  3. Evacuaciones duras
  4. Evacuaciones sueltas o líquidas
  5. Pujo para evacuar
  6. Urgencia para evacuar
  7. Sensación de evacuación incompleta
  8. Moco durante la evacuación
  9. Llenura o inflamación abdominal

Predominio de diarrea: uno o más de 2, 4 o 6 sin la presencia de 1,3 o 5.

Predominio de constipación: uno o más de 1,3 o 5 sin la presencia de 2,4 o 6

canasta con frutas y verdurasTratamiento

Para el éxito del tratamiento es necesaria una completa comprensión por parte del médico y del enfermo de cuáles son las características de la enfermedad y la demostración de que no existe ninguna enfermedad orgánica que pudiera estar ocasionando la sintomatología.

No existen medicamentos específicos para el síndrome de intestino irritable puesto que su fisiopatología no se conoce con exactitud. Los medicamentes que se empleen se dirigen a tratar el síntoma predominante de cada caso. Entre los posibles medicamentos a usar se encuentran suplementos de fibra, espasmolíticos (para reducir el dolor), antidiarreicos, antidepresivos, etc.

Como parte del tratamiento no farmacológico se incluyen terapias de relajación, hipnosis y otros procedimientos psicoterapéuticos.

Por otro lado, es necesario seguir un plan de alimentación adaptado a las necesidades individuales de cada persona, que tendría como objetivos aliviar los síntomas, aportar los nutrimentos necesarios y normalizar o mantener un peso corporal saludable.

En algunos casos los productos lácteos, el chocolate, el huevo o los productos de trigo pueden desencadenar los síntomas, pero la restricción de estos alimentos debe hacerse sólo en función del análisis de cada caso en particular.

Es necesario evitar cualquier restricción  excesiva, creando en el paciente la seguridad de que las pequeñas desviaciones a la dieta, si bien pueden incrementar las molestias, no serán causa de daños irreparables o de lesiones reales al tubo digestivo.

Es más importante que el paciente siga una dieta normal, bien equilibrada y que responda a sus necesidades individuales. Las medidas dietéticas que suelen funcionar a la mayoría de los pacientes incluyen el consumo de una dieta rica en fibra (20 a 30 gramos diarios) y sin estimulantes, como la cafeína. Los alimentos como las verduras fibrosas, frutas con cáscara, cereales integrales, avena y leguminosas son buenas fuentes de fibra, por lo que debe ponerse especial atención a su consumo. También es conveniente estimular el consumo de una cantidad adecuada de agua, por lo menos 1.5 a 2 litros.