¿Es mejor la sal de mar que la sal de mesa?

Cuchara con sal de mar
Photo by Jason Tuinstra on Unsplash

Si te preocupa comer de forma saludable, debe estar entre tus prioridades mantener un consumo moderado de sodio. Y muy probablemente habrás oído decir que es mejor la sal de mar que la sal de mesa. ¿Pero esto es cierto desde el punto de vista de la salud?

El consumo excesivo de sodio es un importante factor de riesgo cardiovascular, por lo que se ha recomendado que su consumo sea inferior a los 2300 mg al día para prevenir enfermedades cardiovasculares. Su consumo deberías ser aún menor para los adultos mayores, las personas con hipertensión y otras enfermedades del corazón, hígado y riñones.

La sal de mar se ha promovido como una alternativa más saludable para dar sabor a alimentos y platillos que la sal de mesa.

La sal de mar se produce a través de evaporación de agua de mar y puede decirse que es un producto muy poco procesado. Dependiendo de la fuente de donde se obtiene el agua, la sal de mar puede contener pequeñas cantidades de algunos minerales que le proporcionan su sabor, color y consistencia característicos.

En cambio, la sal de mesa, sal común o sal refinada se obtiene de minas o depósitos subterráneos y es sometida a diferentes procesos para eliminar algunos minerales y generalmente se agrega un aditivo para evitar el apelmasamiento. Finalmente se le añade yodo, un nutrimento esencial con que se ha adicionado a la sal desde principios del siglo XX para prevenir la deficiencia de este nutrimento,  que se relaciona con alteraciones de la glándula tiroides.

El hecho de que la sal de mar sea un producto menos procesado y que contenga pequeñas cantidades de algunos minerales como el magnesio, le ha dado algunas ventajas desde el punto de vista de la mercadotecnia, pero la realidad es que desde el punto de vista nutrimental no existe una diferencia significativa. El contenido de sodio de ambos tipos de sal es el mismo (40% aproximadamente), y las pequeñas cantidades de otros minerales de la sal marina no proporcionan ningún beneficio adicional, pues esos minerales pueden fácilmente obtenerse con el consumo de muchos otros alimentos presentes en la dieta.

La principal diferencia entre ambos tipos de sal se relaciona más bien con su sabor y textura.

La sal de mar tiene una consistencia más gruesa y crujiente y un sabor más fuerte. En cambio, la sal de mesa tiene gránulos más finos que se disuelven más fácilmente. Por estas razones, con frecuencia la sal de mesa es preferida por los chefs más experimentados para preparar platillos horneados o cocidos con poco líquido y la sal de mar es preferida para espolvorear y dar el toque final a algunos platillos.

Así que la próxima vez que tengas que elegir entre una u otra alternativa recuerda que la decisión depende del sabor y textura que te agrade más, pero debes saber que la sal de mar, a pesar de ser más natural, no te ayudará a reducir tu consumo de sodio.

Si lo que deseas es reducir la cantidad de sodio de tu dieta considera dar sabor a tus platillos con hierbas de olor, condimentos naturales y sazonadores libres de sodio a base de hierbas.

Existen en el mercado algunos sustitutos de sal que tienen un sabor similar, pero están elaborados con cloruro de potasio o algún otro compuesto en lugar de cloruro de sodio. Estos sustitutos deben consumirse con precaución, pues el exceso en el consumo de algunos de los minerales que contienen pueden traer problemas de salud, sobre todo a personas con enfermedades cardiacas o renales. Si sigues una dieta especial baja en sodio consulta con tu médico y nutriólogo si es seguro para ti consumir estos sustitutos.

Finalmente, no olvides que para reducir el consumo de sodio en tu dieta, lo más importante es limitar la cantidad de productos industrializados ricos en sodio que consumes, como los embutidos, comidas preparadas, carnes saladas, sopas instantáneas, enlatados, encurtidos, salsas de soya y panes entre otros. Acostúmbrate a leer las etiquetas con la declaración nutrimental para que elijas las opciones con menores cantidades de sodio.

Fuentes:

Zeratsky, K. What’s the difference between sea salt and table salt? Recuperado el 17 de febrero de 2014 de http://www.mayoclinic.org/sea-salt/expert-answers/faq-20058512

American Heart Association. Sea Salt Vs. Table Salt. Recuperado el 17 de febrero de 2014 de http://www.heart.org/HEARTORG/GettingHealthy/NutritionCenter/HealthyDietGoals/Sea-Salt-Vs-Table-Salt_UCM_430992_Article.jsp

Autor: Mariana Alvarez Aceves

Nutrióloga, docente, asesora nutricional en línea. Amante de la docencia, la investigación y la nutrición basada en la evidencia.

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